Historia

Las primeras barberías tienen su origen en la Antigua Grecia cuando el arte de cortar y arreglar las barbas y pelo se volvió un oficio muy reconocido e importante. Luego en la edad Medieval la reputación de los barberos aumenta y además, al actuar como asistentes de los clérigos en operaciones, los barberos, que por entonces ya tenían conocimientos básicos de intervenciones dentales y algunos otros tratamientos menores, ampliaron su área de aplicación.
Finalmente, en 1123 a los clericós se les prohibió el Concilio de Letrán la práctica médica y los barberos que en consecuencia de su experiencia como asistentes médicos tuvieron el conocimiento para ejercer las actividades quirúrgicas, heredan la función de los clericós y nacen los cirujanos-barberos.